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MITOS SOBRE EL AGUA

El agua es fundamental para todos los seres vivos. En los humanos, el cuerpo está compuesto entre un 55 y un 77% de agua, variando según la edad y el sexo. Por ejemplo, en un hombre joven de 68 kg, ¡el agua corporal puede ser hasta 37 kg de su peso!

El agua forma parte de los tejidos corporales: 80 % en el músculo, 25% en el hueso, incluso el 20% en el tejido graso. En ellos, ejerce importantes funciones: sirve como mecanismo de transporte de nutrientes, gases y productos de desecho, interviene en la regulación de la temperatura e interviene en las reacciones químicas del organismo.

Tanto dependemos del agua que, aunque un individuo podría resistir sin comida un mes, la carencia de agua podría fin a su vida en unos pocos días.

Los mitos forman parte de una cultura y además pueden influir en los cambios de su vida cotidiana. Puede resultar un tanto contraproducente que sobre algo tan importante para nuestra vida y salud ronden tantos mitos que nos confundan a diario.

Seguro que si sigues leyendo descubres que algo que dabas como cierto desde hace años, no es tan real como parecía:

  • ES MEJOR NO BEBER NADA DE AGUA EN LAS COMIDAS PARA NO ENGORDAR Y FACILITAR LA DIGESTIÓN. Falso. Puedes escuchar que beber agua en las comidas engorde, pero el agua no aporta calorías, por lo que nunca aportará energía a tu organismo. No importa si se toma antes, durante o después. Por otro lado, la creencia de que beber agua durante las comidas dificulta la digestión no es del todo cierta, su evacuación gástrica es rápida y no dificulta la absorción de los nutrientes. Sólo en ciertas patologías, como el reflujo gastroesofágico se recomienda la ingesta de agua fuera de las comidas.

 

  • ENTONCES HAY QUE BEBER MUCHA AGUA PARA SACIARNOS. Falso. Generalmente esto ¡GENERA MÁS HAMBRE! Como se explica más adelante, si bebemos grandes cantidades de agua, nuestro organismo para eliminarla también expulsará más electrolitos de los que le corresponderían para mantener un equilibrio. Esto causará un déficit de ciertos elementos en nuestro cuerpo, que sentirá la necesidad de cubrir a través de la alimentación. Además, no hay que olvidar que el estómago es un músculo y, por tanto, su tamaño (tono) se modifica según el volumen ingerido. Precisamente de este tono dependen muchas señales de saciedad, por lo que, si estamos acostumbrados a tomar grandes cantidades de agua durante las comidas, cuando no lo hacemos, necesitaremos ingerir grandes cantidades de comida para saciarnos.

 

  • BEBER AGUA ENGORDA PORQUE SI BEBO AGUA, ME SUBO A LA BÁSCULA Y PESO MÁS. Falso y verdadero, en ese orden. Decimos verdadero porque es cierto que si te pesas en una báscula, bebes agua y vuelves a subir, pesas más, pero solo momentáneamente. Como hemos dicho, el agua es un líquido incapaz de aportar energía, porque no tiene calorías. Simplemente hay que dar un tiempo a organismo para gestionar esa cantidad de líquido ingerida.

 

  • ENTONCES LO DE BEBER AGUA ADELGAZA DEBE SER CIERTO. Aunque el agua no aporte calorías, no es una pócima mágica que nos haga adelgazar. De hecho, muchas personas toman cantidades inmensas de agua con esta creencia que puede resultar fatal. Debemos tener en cuenta que el riñón tiene una capacidad limitada de filtración (entre 0,7 y 1 litro por hora). Si superamos esta cantidad, sometemos a estos órganos a un sobreesfuerzo. No solo eso, además eliminaremos más sodio, que es vital para un buen funcionamiento de músculos y órganos.

 

  • LA INGESTA DE AGUA ANTES DE HACER DEPORTE PUEDE DARTE FLATO. Falso. El dolor conocido como flato se debe a que el ejercicio que hace trabajar grandes grupos musculares produce una gran demanda del flujo sanguíneo hacia estos músculos; como no se produce un ajuste inmediato, los músculos respiratorios y el diafragma ven su flujo reducido, produciendo las molestias. Por tanto, la hidratación es importante antes, durante y después del ejercicio físico, porque la ingestión de agua no es la causante del dolor.

 

  • SUDAR ADELGAZA. Hay técnicas utilizadas para perder gran cantidad de líquido forzando la sudoración con la creencia de adelgazar. Se utilizan vestimentas excesivamente gruesas para las condiciones ambientales y prendas impermeables, que combinados con una restricción de la ingesta de líquido y ejercicio, pueden dar la impresión de un adelgazamiento por una pérdida de peso mayor. Lo mismo ocurre en el cuerpo de quien se introduce en una sauna para sudar abundantemente esperando un efecto adelgazante. Si contamos que cada litro de líquido pesa alrededor de 1 kg, la deshidratación puede llevar a una impresionante bajada de peso, a corto plazo claro. La pérdida de agua no es una pérdida de peso real. Estas prácticas pueden alterar el estado de hidratación. Sudar es crucial para regular la temperatura en ambientes calurosos. El sudor se evapora a fin de perder calor, regulando el organismo. Cuando se baja peso por pérdida de sudor, debe recuperarse tan pronto como sea posible. De hecho, se recomienda tomar, al menos, de 125 a 250 ml de agua cada 15-20 minutos durante la práctica de ejercicio físico en un medio caluroso, sin esperar la sensación de sed.

Creerse estos mitos puede llevar a no beber suficiente agua o beber demasiada y la cosa puede acabar muy mal en algunas circunstancias.

Por último, no podemos dejar pasar la oportunidad de hilar el engordar-adelgazar-bebidas para recordar que, además de observarlo muchas veces en consulta, hay estudios que reflejan que la población controla más lo que come que lo que bebe a la hora de querer bajar peso. Sin embargo, en muchos casos es equivocado pensar que las calorías de los líquidos pueden engordar menos que las de alimentos sólidos. Presta atención también a lo que bebes, la mejor opción siempre será agua y de una manera constante a lo largo del día, incrementando su consumo especialmente durante el ejercicio físico y días de calor.

 

FUENTES CONSULTADAS:

Bollardo Esteban JG. Mitos en educación física y deporte: ¿reto superado o anclados en el pasado? Ribalta, 21-2014. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4815910

Iglesias R, Carmuega E, Spena L, Casávola C. Creencias, mitos y realidades relacionadas al consumo de agua. Insuf Card 2013;(8)2:52-58. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/3219/321928739002.pdf

Libro Mitos y falsas creencias en la práctica deportiva. Autor: Pedro Ángel

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