DISMINUCIÓN DEL 10% DEL CONTENIDO EN PROCESADOS DE AZÚCAR Y GRASA
En febrero de 2018, el ministerio de Sanidad presentó en plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas hasta 2020, con el objetivo de reducir el contenido de sal, azúcar y grasas en más de 3500 productos en torno a un 10%. Proyecto de compromiso voluntario para las empresas, en el que se han involucrado más de 300.
El objetivo de este proyecto es luchar contra las enfermedades del siglo XXI (obesidad, enfermedades cardiovasculares y diabetes principalmente) desde varias vías:
- Reformulación de productos que aportan según la AECOSAN (Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria y Nutrición) un 44,5% de la energía total de los productos con azúcares añadidos de la cesta de la compra de la familia española
- Mejoras en los menús de colegios y hospitales (reducción de productos precocinados o fritos, más legumbres, pescados, frutas y verduras)
- En establecimientos de restauración, se reducirá el 50% del contenido de azúcar en los sobres monodosis y el 33% de contenido en los de sal.
- Las máquinas de vending se comprometen a basar sus servicios en productos reformulados y aumentar la oferta de alimentos equilibrados en un 30-50%.
¿Por qué reducir el contenido de estas sustancias?
- AZÚCAR: su uso industrial está muy generalizado (yogures, batidos, zumos de frutas, tomate frito, refrescos, cereales de desayuno, pan de molde, galletas, helados, salsas…). Ya sabemos que su abuso está estrechamente ligado a problemas de salud como la obesidad y la diabetes tipo 2.
- SAL: se reducirá su uso en derivados cárnicos (jamón cocido, pechuga de pavo, mortadela…), salsas, platos preparados (croquetas, Nuggets, canelones…), patatas fritas y cremas de verduras. La sal es un producto ligado estrechamente a la hipertensión y la salud cardiovascular.
- GRASAS SATURADAS: snacks salados (palomitas, patatas fritas, etc.), platos preparados, derivados cárnicos y productos de bollería y pastelería reducirán su contenido en grasas saturadas. Ya sabemos que el consumo excesivo de este tipo de grasa eleva el colesterol LDL o “malo”, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
¿Crees que es suficiente?
España tiene una de las tasas de obesidad más altas de Europa. El 54 por ciento de los adultos tiene sobrepeso y el 17 por ciento es obeso. Si reducimos un 10% del contenido de azúcar en un producto, contando que de 10 gramos, se quedará en 9 gr añadidos, ¿tendrá repercusión como para mejorar estas cifras? Somos muchos los profesionales que creemos que no será así. Parece más un lavado de imagen de la industria alimentaria, por la polémica que se levanta actualmente sobre el consumo de alimentos muy procesados, que un favor a la salud. Eso sí, mejor esto que nada. El problema es que puede confundir al consumidor.
Resumiendo…
No debemos confundir la reformulación de un producto con que éste pase a ser sano. Los productos reformulados seguirán siendo ultraprocesados, ricos en azúcares libres, sal y/o grasas saturadas, por tanto perjudiciales para la salud. Su consumo debe seguir siendo muy puntual, llenando nuestra nevera y basando nuestra alimentación principalmente con productos frescos y de temporada, también de buenos procesados como pueden ser las legumbres de bote, ensaladas preparadas o encurtidos, verduras congeladas o productos del mar enlatados al natural o en aceite de oliva, entre otros.
FUENTES CONSULTADAS:
Página web AECOSAN. Disponible en: http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/noticias_y_actualizaciones/noticias/2018/plan_colaboracion_mejora_alimentos.htm
Página web Redacción Médica. Disponible en: https://www.redaccionmedica.com/secciones/ministerio-sanidad/plan-de-sanidad-para-reducir-el-10-de-sal-azucar-y-grasa-en-alimentos-6041
Página web RTVE. Noticias: Un 10% menos de azúcar, grasas y sal en alimentos procesados para combatir la obesidad. Disponible en: http://www.rtve.es/noticias/20190123/10-menos-azucar-grasas-sal-alimentos-procesados-para-combatir-obesidad/1873221.shtml


